3.10.2010

La Carta


-Tienes que ir a la Ciudad del Saber, es nuestra única esperanza. La maldición de Fibra se extiende inexorablemente. Los Sabios son los únicos que pueden ayudarnos, ellos son comprensivos y buscarán la solución. Tendrás que presentarte con esta carta, es tu seguro de vida, en ella está escrito un mensaje en clave. Te distinguirá de los farsantes que, con argucias, engañan a los Sabios para beneficiarse a su costa-.

Lexis cogió la carta que le entregaba su padre. Respiró hondo, cerrando los ojos, para grabar en su memoria esos últimos instantes. Abrazó a su padre que no pudo evitar las lágrimas.
Sabía la gran responsabilidad que cargaba a sus espaldas y sabía que no podía fracasar... Cazaba y pescaba para alimentarse, dormía en cuevas cuando llovía, y miraba las estrellas cuando el cielo estaba raso. Según el mapa que le dio su padre ya no estaba lejos. Llevaba mas de dos meses cruzando lagos, ríos y montañas.
El cansancio empezaba a notarse en su semblante.
Una semana después llegó a su destino.
Una gran ciudad en la que todos vestían igual, una especie de pijama blanco. Calzaban zuecos, diferenciándose los unos de los otros por la gran variedad de colores, eso si, todos eran fosforescentes.
Por fin podría entregar la carta y salvar a su pueblo de la maldición. Las mujeres volverían a ser las que fueron antaño, antes de que Fibra las paralizara lentamente, de una en una.


Alguien se percató de su presencia. Un hombre alto y muy corpulento trató de echarle de la ciudad. Lexis le pidió por favor que le dejara entregar la carta, que era una cuestión muy importante. Le llevaron ante el Comité del Gran Saber, donde revisarían la carta.... Lexis se encontró sentado en un incómodo sillón de madera, en el centro de una gran sala redonda, ante varias personas mirándole con desprecio y desdén. Todos ellos con su inmaculado pijama blanco. Una mujer se acercó y le pidió la carta, mirándole a los ojos con una expresión de dulzura, transmitiéndole cierta tranquilidad.
Empezaron a preguntarle cosas sin abrir la carta.

-¿A qué has venido?
-Necesito su ayuda, mi pueblo está sufriendo mucho por la maldad de Fibra....
-¿Fibra? Estamos cansados de gente como tu. Fibra no existe, es una invención para lucrarse a nuestra costa.
-La carta que traigo es una prueba de mi honradez.Por favor tienen que leerla...por favor.....

Lexis se sentía muy vulnerable ante la frialdad de esas personas, pero sabía que cuando leyeran la carta todo cambiaría. Los miembros del Comité abrieron la carta.... Se la fueron pasando unos a otros para comprobar su contenido y se quedaron impasibles.

-Esta carta no prueba nada!
-¿Como que no? Esa carta es una prueba de que no miento....solo pido ayuda para combatir a Fibra ¡ustedes son Sabios y saben cómo hacerlo! En esa carta pone todo lo que necesitan saber sobre esa maldita Fibra....

El comité le devolvió la carta con impaciencia y se marcharon de la sala. Lexis se quedó mirando al vacío, incrédulo ante lo que acababa de ocurrir. No podía asumir esa indiferencia ante algo tan evidente, algo que estaba afectando cada vez a mas personas inocentes. Poco antes de irse del pueblo Dimas le comentó que Fibra se burla de los Sabios. Tal vez tenía razón...
Le ataron las manos y le vendaron los ojos. Tiraban de él llevándole a la fuerza hasta llegar a un lugar donde lexis notó mucho frío. Le desataron las manos y oyó como cerraban una puerta. Se quitó la venda de los ojos mirando a su alrededor sin ver apenas nada.... Cuando sus ojos se acostumbraron a la penumbra sintió espanto.
Numerosos esqueletos humanos yacían en el suelo de la cueva, junto a cada uno de ellos había una carta....Todas las cartas tenían la misma clave que la suya. Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos asustados ¡Santo Dios! ¿Qué significa esto?
En medio de su desesperación Lexis vio algo escrito en una pared, junto a un esqueleto con pijama blanco ¡Qué extraño! ... Se acercó a la pared pues apenas veía, y leyó con terror... Nadie leyó tu carta ¡No saben leer!

*Cuchu* Safe Creative #1003125737249
votar

15 comentarios:

  1. Es escalofriante. Creo que explica bien por lo menos para los que no padecemos tu enfermedad, la fría indiferencia con que os tratan los médicos, la incredulidad, abandono y desesperanza que debéis sentir... Cada vez me gusta mas como escribes, aunque esta sea una historia triste, sobre todo por que está basada en tu propia experiencia.
    No dejes de luchar, besos.

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado mucho el exquisito trato con que vás enumerando las esperas, las respuestas, la dejadez...para no saber leer.
    Realmente no hay mayor ciego que el que no quiere ver ni mayor sordo que quien no escucha.
    A quienes ni nos miran pensando nuestro ánimo de lucro, más y más desdén por nuestra parte.
    Al final, los de la Fribra seremos los vencedores, no lo dudes.
    Un beso Cuchú.
    Un inmejorable relato.
    Tu princesa_dolorida

    ResponderEliminar
  3. Un beso Raquel...estoy muy orgullosa de tenerte como hermana

    ResponderEliminar
  4. Princesayo tambien estoy segura que se nos reconocerá, y ellos aprenderan a leer porque les estamos enseñando con nuestra lucha.

    Mucha luz

    ResponderEliminar
  5. Hola cuchu
    Por desgracia en esta sociedad el deporte de tirar todo al saco sin fondo es algo muy común, tan facil, cotidiano y duro como no saber leer.
    Has dicho lo que has dicho con muchisimo tacto, relato duro pero en el fondo realista.
    Se gastan fortunas en pagar futbolistas, actores de cine, presupuestos militares, en innecesarios certamenes de los Oscar o Goyas, en una palabra, en vanidades, y en lo realmente necesario y HUMANO se desprecia el dolor.
    Es patetica esta sociedad, pero ni sabiendo leer ni gritando se ha conseguido abrir lo ojos a ciertos SABIOS, entre ellos, el más significante, EL SER HUMANO.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  6. Hola Agustín. La frivolidad deslumbra a los egoístas, y siempre será así. Cuando una injusticia se para nace otra...la rueda gira y gira sin parar. Menos mal que a pesar de todo somos capaces de disfrutar lo bueno de la vida.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Sencillamente genial, así es tu historia. No he podido evitar emocionarme leyendo tu relato.
    Esta lectura, acompañada de la música de tu blog, me ha acercado todavía más a ti desde este rincón mágico.
    Sólo una persona que padece la enfermedad podía escribir algo así.
    "Fibra" es implacable, los "Grandes Sabios", deberían saberlo ya. Quizá ellos tendrían que aprender de esta historia que relatas desde el corazón y desde el dolor.
    Espero que algún día no muy lejano seamos capaces de vencer a "Fibra" o que por lo menos contemos con los medios necesarios para poder sobrellevarla con dignidad.
    Ánimo Cuchi, no te dejes vencer, estoy segura de que eres muy valiente y que cada día luchas para seguir adelante. Estoy contigo.
    Un beso y un abrazo muy, muy grande

    ResponderEliminar
  8. Gracias Atenea...somos mucho mas fuertes de lo que pueda parecer. Todo necesita su tiempo para llegar al sitio que le corresponde. Espero que en nuestro caso no falte mucho.

    Un beso

    ResponderEliminar
  9. Cachu, me alegro de que hayas llegado a mi blog, y así conocerte y llegar al tuyo.
    Escribes muy bien, y transmites grandes verdades.
    Me quedo siguiéndote.

    Muchos besos hasta Toledo.

    ResponderEliminar
  10. cuchu me han atrapado tus letras del principio al fin, sencillamente genial!!!

    Perdoname por no visitarte todo lo que quisiera, pero mi tiempo cada dia esta más limitado.

    Feliz semana guapa!!!

    Besitosssss

    ResponderEliminar
  11. Duna tener un blog me ha brindado la oportunidad de conocer verdaderos talentos...leer poemas como los tuyos es un privilegio.

    Te pondré en mi lista de blogs
    Un beso

    ResponderEliminar
  12. Mar cariño me alegra que te gustara...espero que la vida te sonría.

    Un beso

    ResponderEliminar
  13. Odio que tengas que escribir relatos como este, odio tener que leer palabras como "seguiremos luchando" y lo que más odio, es la ignorancia de "no saber leer".
    Espero poder leer algun día la segunda parte de la carta, en la que cuente, que los afectados de fibra, enseñaron a leer a los sabios.

    ResponderEliminar
  14. La leerás, no te quepa la menor duda....Se que es duro para tí tener una madre que está siempre cansada y dolorida. Es muy duro ver como tu madre se convierte en una sombra de sí misma...pero sigo estando intacta por dentro, sigo siendo la misma persona. No odies lo que me pasa...es mejor aceptarlo, se sufre menos.

    Te quiero mucho.

    ResponderEliminar
  15. Anónimo2.4.10

    hola, me llamo patricia, tengo 26 años y tambien tengo fibro, felicidades Raquel por este hermoso relato y gracias...

    ResponderEliminar

Las huellas hacen el camino... gracias por dejar la tuya