9.30.2013

A mi Princesa




Ha amanecido otro día con el dolor de tu ausencia. Echo de menos tus besos, tus abrazos, los “te quiero”, esos gestos de cariño, nuestra complicidad, los juegos, tus miradas, tus risas… ¡Te echo tanto de menos! Y los días van pasando con el dolor de tu ausencia, con el vacío que queda sin ti. Lloro en silencio, lloro a escondidas y deambulo por la casa con la mirada perdida. Eres dueña de mi amor, de mi luz y mi alegría, dueña de mi corazón, de mi alma, de mi vida; es por eso que me siento tan vacía, pues todo se marchó contigo.
Quisiera entender qué pasó en el centro de tu alma, qué te hizo rechazarme de forma desmesurada, qué te rasgó las entrañas. Quisiera saber el por qué. Qué te hizo tanto daño, porque si fui yo la causa de ese dolor que sentiste, te juro que no fue queriendo, pues no era consciente de lo que estabas sintiendo. Me duele haberte hecho daño más que ninguna otra cosa, y quisiera poder repararlo para borrar esa mancha que enturbia tu corazón, ese corazón dulce y limpio que yo cuidé con tanto cariño.
Se ha quebrado mi vida, se ha quebrado para siempre, porque al perderte, mi vida, perdí lo que más quería… Y el daño que te hiciera me lo infringí a mí misma. Porque me duele tu dolor, tu decepción me aprisiona, tu frialdad me consume, y mi vida daría a Dios si a cambio borrase el momento que crispo tu hermosa alma.
Espero que me perdones sea cual sea el conflicto y que no tengas resentimiento porque los ángeles no pueden tener malos sentimientos. Deseo que seas feliz cada día de tu vida. Te quiero princesa y aunque pasen muchos siglos siempre te querré más que a nada en este mundo. Dejo mis brazos abiertos eternamente esperando tu vuelta.
-María Jesús Blanco-


3 comentarios:

  1. Hay mucho espacio de tiempo en tus textos... y aun en los comentarios. Largos periodos de ausencia. Que no de sentimiento y realismo. Realismo de las cosas que no siempre los demás perciben. ¡O sí! Y se encuentran encadenados a sus propias limitaciones.

    Al final, lecciones para todos. Cada uno en su aula correspondiente...

    Otro.

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Las huellas hacen el camino... gracias por dejar la tuya