3.28.2013

La colección más bonita del mundo

Algunas personas tienen la afición de coleccionar sellos, otras coleccionan insectos o dedales, cromos, posavasos, etc. Se puede coleccionar casi cualquier cosa, incluso hay coleccionistas de colecciones. Durante una temporada yo fui una de ésas personas que coleccionan. 
La primera colección que tuvo cierta importancia para mí, era de posavasos. Iba recogiendo posavasos de todos los lugares en los que entraba, y no sólo eso, mis amig@s también recogían posavasos para mí... Tenía muchos y variados posavasos de muy diferentes formas y tamaños, texturas y materiales... a mí me encantaba esa colección. En esa época conocí a Paco, que casualmente tenía la misma afición que yo por los posavasos. Nos enamoramos y cuando nos casamos unimos nuestras colecciones, que se convirtieron en una gran colección. Poco después un amigo nos regaló una colección de más de 200 posavasos de toda Europa. Paco y yo nos sentimos muy felices con el regalo, ahora nuestra colección de posavasos era bastante interesante, hasta que un día, en una mudanza y, sin saber cómo, la colección desapareció. Los dos los sentimos mucho, pero no eran más que posavasos y no le dimos mayor importancia.

Al poco yo empecé a coleccionar libros, no con la intención de llenar estanterías, mi verdadera intención era leerlos, de modo que coleccioné libros de biografías, que me gustan mucho, libros de novela histórica, que me encantan, libros de misterio, terror, suspense, psicología, esoterismo... Todo me interesaba, bueno la novela rosa nunca ha sido santo de mi devoción, si hay una historia de amor en el entramado de una novela no me importa, pero no como tema principal...

Hubo una temporada que me dio por coleccionar cosas con las que luego no sabía qué hacer, como por ejemplo una colección de figuritas de cristal o una que hice de cajitas de cerámica o la de jarras, vasos y copas de cerveza típicos de todos los países europeos... Una empieza con mucha ilusión, pero cuando llevas casi cien piezas y la colección sigue y sigue y sigue empiezas a pensar "¿pero quién me manda a mí meterme en estos berenjenales?" Porque cuando quieres darte cuenta resulta que no tienes dónde poner todas esas cositas tan monas y que para más inri son adictas al polvo.
La colección de figuritas de cristal conseguí encasquetársela a mi hija, que no se lo que habrá hecho con ella porque no la tiene en ninguna parte. La de cajitas de cerámica se la regalé a mi madre, que gracias al cielo, se encaprichó de ella; pero la de jarras, vasos y copas de cerveza típicos de los países europeos no he conseguido encasquetársela a nadie. Lo intenté en la mudanza de mi casa. Les dije a mis hijos que se repartieran la colección; en realidad es muy bonita, pero ocupa mucho espacio... Al principio dijeron que sí, pero luego se echaron para atrás, así que ahí la tengo empaquetada para cuando vuelva a mi casa, si es que vuelvo alguna vez.

Coleccionar cosas sin ton ni son es un atraso, sobre todo si no tienes espacio o si no te apetece pasar horas quitando el polvo de cientos de objetos que no se usan. Acabé hasta la coronilla de coleccionar colecciones.

Hoy ya no colecciono nada que ocupe espacio, nada que sea material... Hoy sólo colecciono momentos presentes, en realidad es algo que hago desde siempre, me encanta coleccionar momentos de ésos que nunca se quedan en el pasado, son momentos intensos, que como un buen perfume, dejan el aire impregnado de sensaciones sutiles y eternas.  Hace unos días viví uno de ésos momentos en las bodas de plata de mi hermano, poco después lo viví paseando entre el viento y la lluvia junto a mi marido, el domingo en casa de mi hijo viví otro de ésos momentos especiales, y esta tarde ha sido junto a una amiga que no veía desde hace tres años. Qué suerte estoy teniendo de poder coleccionar tantos buenos momentos que refrescan mi presente con su aroma de alegría paz y armonía. Sin duda estos momentos son la mejor colección del mundo.

Y como dar es recibir, os doy estos preciosos momentos para que esbocéis una sonrisa al mirarlos:



Las bodas de plata de mi hermano...
... Todos fuimos muy guapos a la iglesia, pero ya en el banquete empezamos a colocarnos el vaquero, las botas bajas, etc... Todo valía para poder estar cómodos y disfrutar...



 Aquí una pequeña porción de las mujeres de mi familia, ¡que somos muchas!



 ... Yo con mi otro yo...



 ... Mis padres, a los que admiro...


 ... La novia de rojo pasión disfrutando a tope de su día, de su momento, de ese momento...









 ... Lo más bonito de mi otro yo, su sonrisa...








 ... Que tarde tan bonita pasamos y eso que estaban cayendo chuzos de punta jajaja...






 ...Los patitos del lago, a los que visitamos muy a menudo...





  ... Momento perfecto, creo que no hay nada que decir porque nuestras caras lo dicen todo...









 ...¡Que frío tan bonito hizo!







 ...¡Y cómo lo disfruté!... Y disfruto...








 ... Más disfrute, como siga así me va a dar un algo jajajaja






 ... Mi cumple con mi hija que es guapísima...













 ... Los besos de esta personita 
 llenan mi alma de luz...



















  ¡Ayyyyyy mis cuñaicos que gente tan buena! ¡Y cuánto los quiero!
















 

Y este fue uno de esos días grandes... grandes... grandes, tan grande como los corazones de las personas que hay en la foto. Lo tengo en mi ahora porque su fragancia sigue intacta...



















 ...Días felices en Asturias con mis primos, gente muy especial... mi gente...
¿Y estos quienes son? ¡Ah si!... Mi yo conmigo...
 


Y esta tarde ha sido un gran momento de reencuentro con una amiga a la que quiero mucho y que me aporta mucha paz... Te quiero Nati... 


Ay mi niña que guapa con esa sonrisa... No cambies nunca.... Bueno si es para mejorar entonces te dejo, pero ya eres de lo bueno lo mas bonito... Pronto nos vemos de nuevo! 



Y aquí se acaba por el momento esta pequeña colección de vivencias extraordinarias en lo cotidiano.

Coleccionad muchos momentos especiales estos días de Semana Santa.

Un beso simpático para todos.

María Jesús Blanco.
 





3.11.2013

Yo Soy... cada vez más.




“Extraño”… Es lo último que escribí en el blog hace varios meses. Ahora mismo tengo esa sensación rara de cuando regresas al lugar de siempre, donde todo sigue igual, y sin embargo te resulta tan diferente, tan ajeno, tan lejano… y la realidad es que soy yo quien ha cambiado.

En este momento no extraño nada, he aprendido a vivir el presente, a vivir en la incertidumbre; Chopra dice: “En la incertidumbre encontraremos la libertad para crear cualquier cosa que deseemos.”… Por eso ya no extraño nada, y me dejo llevar, con confianza porque cualquier cosa que pase, será porque tiene que pasar… Al fin he llegado a la aceptación de que todo es como tiene que ser, incluso cuando las cosas son difíciles y duras es porque así tiene que ser. De todo se aprende y así es como he ido creciendo interiormente, espiritualmente. Mis circunstancias son las mismas de hace unos meses, pero ahora no me afectan porque sólo son circunstancias, nada más. Puede parecer que he perdido la cabeza y me da igual si es así, lo cierto es que me estoy encontrando a Mí Misma y cada día me resulta más fácil mantenerme en la serenidad, la paz, la alegría y el silencio, ese silencio de la mente que te permite simplemente Ser… ¡Podría decir tantas cosas!, pero no es el momento porque aún las estoy asimilando; sólo puedo decir que se está produciendo una transformación desde dentro de Mi hacia fuera y que tal vez más adelante tenga las palabras para explicarlo. Estoy siendo testigo de mi propio crecimiento que es el crecimiento de todo lo que me rodea… Soy tan inmensa e infinita y tan pequeña e insignificante al mismo tiempo… En fin que estoy divagando sin concretar nada, pero estoy segura de algo, y es que quien lea esto seguro que va a sentir paz, serenidad y quietud.

Te deseo mucho amor, paz y alegría en tu vida.
María Jesús