2.05.2014

Aunque aún no hayas nacido




Tengo miedo de quererte,
e ilusionarme contigo
de necesitar tu presencia,
y entregarte mi cariño.

De dedicarte mi tiempo
y de cuidarte con mimo.

Miedo de necesitarte,
miedo a caer en tu olvido,
miedo febril de perderte…
aunque aún no hayas nacido.

Y es que fui una vez abuela,
la más feliz que haya habido,
de una preciosa princesa,
a quien di mi amor y mi abrigo.

 Ella me correspondía
con gestos muy divertidos,
con abrazos, con sonrisas,
con dibujos, con suspiros…

Pero por cosas que hacemos
los adultos resentidos,
mi princesa ya no es mía…
Me ha borrado de un soplido.

Yo ya no estoy en su vida,
soy un recuerdo extinguido…

Y desde entonces, mi cielo,
aunque aún no hayas nacido,
tengo miedo de perderte,
sufriendo de nuevo un olvido.

-María Jesús Blanco-

3 comentarios:

  1. Sin miedo, estalla de amor y propaga ondas de felicidad, seguro que retornan.

    Un abrazo.

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  2. Gracias Mar, un abrazo muy grande :)

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  3. Son las cosas de la vida María Jesús... Aun en los niños. Niños hoy, pero ya fueron adultos. Hoy tal vez cómplices de nuestras propias necesidades de despertar a otras realidades... hacia las que vas, hacia las que vamos!

    O somos nosotros los cómplices en su propio caminar... ¡Quién sabe!

    Abrazos.

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Las huellas hacen el camino... gracias por dejar la tuya