12.07.2014

Ojalá mucho antes te pueda abrazar









Un día, tal vez lejano, tal vez no…



Tu rabia se irá con mi último latido…

Tu enfado con mi último lamento…

Tu rencor con mi último suspiro…



Un día, tal vez lejano, tal vez no…



Con mi muerte morirán tus inquinas,

 poco a poco se caerán tus espinas,

y tu alma otra vez será cristalina…



Y tu amor dejará de estar reprimido,

trayendo recuerdos llenos de ternura,

tiñendo de tristeza tu verde mirada,

llorando un presente que deja un vacío…



Tus ojos buscarán la vida en los míos,

y tus brazos el calor de mis abrazos,

sintiendo en tu alma un halo de frío,

 que hiere cruelmente como navajazos.



Un día, tal vez lejano, tal vez no…



Habrá muerto conmigo la oportunidad

de olvidar el orgullo y poder perdonar…



…Ojalá mucho antes te pueda abrazar,

ojalá mucho antes volvamos a hablar…



Autora: -María Jesús Blanco-

7 comentarios:

  1. Profundas palabras amiga mía, como profunda parece ser la causa que las motiva... ¡Y que sé que es María Jesús!
    No sería necesario, no lo es, la partida de nadie para que la situación cobrase otros derroteros. Menos trágicos, menos dolorosos, menos sin sentido...
    Comprendo cada una de tus palabras, lo que significan, lo que quieren transmitir y la dificultad que ello entraña. Y sin embargo ¡la vida es así!.
    La vida es así si lo que está sucediendo es lo que hoy sucede. Tus situaciones, que no una sola... Pero todo ello no te afecta sólo a ti personalmente. Y no me refiero que tu entorno más próximo no esté viviendo algo similar. También afecta a “todos” los protagonistas de esta historia. De esta lección de vida que tienen que vivir, experimentar, trascender..., en su momento.
    Su momento, que podría no ser el tuyo María Jesús. Siendo tú no sólo protagonista de primera fila, dolor incluido, sino fermento de la situación de otros.
    Situación de otros que a ellos atañe.
    Si no saben perdonar, les atañe a ellos. Y nadie dice que no tengan “razones” para que se les haga difícil...
    Si albergan rencor en sus corazones, les atañe a ellos. El rencor es una planta que acaba dando frutos a quien la cultiva. Frutos nefastos!. Lecciones después de todo.
    Y sí, es cierto ese halo de frío en el alma... Pero tú no eres responsable, hoy. Ni lo serás entonces.
    Un fuerte y cálido abrazo amiga mía. De alguien que tiene en su vida una situación parecida. La diferencia está en que comprendo que perfectamente que, lo que piensan, sienten y actúan, no me atañe, no me concierne, no me afecta. Son sus vidas. Sus siembras y cosechas.
    La vida de uno, María Jesús, es otra historia al margen de lo que los demás hagan!

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    1. Sabes Ernesto, tus palabras siempre son un bálsamo. Besos amigo

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  2. Ojala puedas volver a sentir ese abrazo y sus almas se llenen de fe y esperanza :)!! mientras tanto desde este lejano lugar te mando un fuerte abrazo, pidiendo que se cumplan tus deseos :)

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  3. Anónimo12.8.15

    Profundo sentimiento expresado en tan bellas palabras. Pensé en compartir pero estoy seguro de que determinada persona no valoraría ni tus hermosas palabras , ni mi arrepentimiento...

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    1. Hola... Me llama la atención esa "seguridad" que expresas de que no se valoraría tu arrepentimiento. Nade sé de lo que escribes, pero conociendo la historia de María Jesús y sus palabras mostradas aquí, a las que haces referencia, puedo hacerme una idea de tu propia situación.

      Diríamos que te gustaría tender la mano y que ésta fuese correspondida... ¡Hazlo! Y hazlo limpiamente. Con actitud de ser correspondido, no con lo contrario.

      Un abrazo. Espero que las cosas se te resuelvan en armonía.

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  4. Creo que yo pienso lo mismo, por eso lo escribí aquí, donde no pueda verlo. Te deseo lo mejor del mundo. Un abrazo

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  5. ¡Vaya!Acabo de conectarme y aquí estás. Te recuerdo con afecto María Jesús. Me pregunto en ocasiones que es de ti. Año y medio después... Me alegraría saber que las cosas se han ido enderezando, aunque no sea sino en parte.

    Un gran abrazo, amiga. Hasta cuando quieras.

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