12.09.2014

Pequeño Martín



Esos mofletitos
tan arrebolados
que enmarcan tu boca
de besos de miel.

Esos ojos grandes
de verde dorado
que todo lo miran
queriendo aprender.


Esa naricita, 
graciosa y chatita,
tan bien colocada
en tu linda carita.


¡Eres tan bonito,
tan dulce y chiquito,
tan vivo y curioso,
feliz angelito!


Que te miraría
¡hasta el fin del fin!,
sin cansarme nunca,
pequeño Martín.


Autora: María Jesús Blanco (Dedicado a mi nieto de cinco meses)

2 comentarios:

  1. Delicado y dulce poema salido del corazón...y hasta del alma María Jesús. Y es comprensible...

    Un cálido abrazo amiga.

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  2. Respecto a mi comentario anterior entiendo que no lo publiques. Al fin y al cabo era una comunicación para ti. Antes tenía tu correo, sirva pues este medio privado para estas palabras.

    Lo describes tan bien que según se va leyendo se va dibujando su rostro...

    Comprendo perfectamente María Jesús tu posición y lo que ello representa para ti...

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Las huellas hacen el camino... gracias por dejar la tuya